Cultura Wari (700 – 1000 d.C.): Cementerio de Élite Wari

Huaca Pucllana fue abandonada hacia el año 700 tras grandes cambios en su arquitectura donde rasgos de identidad tan marcados como el color amarillo ceden su lugar a construcciones sencillas. Hacia el año 800, las partes más altas del sitio pasarán a convertirse en un cementerio de elite de la cultura Wari. La arquitectura original del antiguo templo Lima pasará a segundo plano, pues es destruida parcialmente para acoger los fardos funerarios Wari, compuestos de un cadáver envuelto en numerosas telas y prendas de vestir. Las tumbas pueden ser de un individuo como pueden contener más de cuatro, sin mencionar las ofrendas humanas que son niños de corta edad sacrificados para servir de compañía a los dignatarios que eran enterrados allí. En las tumbas se encuentran diversos elementos como prendas de vestir, enseres de las actividades a las que se dedicaron en vida y otros de carácter ritual así como alimentos. A través del análisis detallado de las tumbas intactas y las mejor conservadas se ha logrado definir la presencia de ciertas ocupaciones ejercidas por personajes importantes de la época como: sacerdotes, encargados de los pescadores, tejedoras de elite y sacerdotisas.

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Una de las cosas que más resaltan en el contenido de las tumbas Wari son los textiles que destacan por su colorido, complejidad y finura constituyendo piezas únicas en la historia de la arqueología peruana pues son las primeras prendas de vestir Wari recuperadas en la costa central provenientes de una excavación adecuadamente documentada. Diversos estudios sobre estas magníficas piezas han sido publicados ya constituyendo un aporte importante para el entendimiento de la historia de Lima.

Diversos personajes Wari

La conquista de la costa central por la cultura Wari queda atestiguada por la presencia de numerosas tumbas de personajes ligados a las esferas de poder provincial del imperio, probablemente burócratas y supervisores del trabajo realizado por el pueblo. Entre estos podemos mencionar:

El Gran Sacerdote. Es un personaje de mucha importancia, en su tumba se hallaron seis trajes masculinos en buen estado de conservación así como niños sacrificados. En los trajes se puede observar figuras relacionadas al culto a Pachacamac. La tumba fue descubierta en el 2005 y constituye la primera evidencia de textiles wari en la costa central descubiertos en una excavación arqueológica. Como curiosidad podemos decir que su cabeza no fue hallada, probablemente fue extraída para ser usada en ceremonias o rituales donde se le invocaba.

El maestro pescador. Es un personaje de mediana edad hallado con una diadema de plata y un juego de anzuelos, pesas y cordeles para pesca en fondo arenoso. Resalta el hecho de que los wari hayan logrado involucrarse en el arte de la pesca. Fue hallado junto a una mujer, probable ofrenda. Curiosamente, su tumba fue hallada en el extremo Oeste dela Gran Pirámide desde donde en aquellos tiempos se obtenía una excelente visión del mar.

La Dama de los quipus. Se trata de una burócrata de edad avanzada, en su tumba se halló numerosas ofrendas de mates, cerámicas y textiles, varios de ellos decorados con figuras de tiburones, lo que evidencia la sobrevivencia en parte de las ideas de los Lima. Lo más resaltante en su tumba fue el hallazgo de quipus de cuentas colgando de uno de sus vestidos así como un quipu de cuerdas y nudos al exterior del fardo. Como dato curioso tenemos que la tumba fue saqueada para extraer los antebrazos y manos del cuerpo dejando el resto intacto.

La Dama de la máscara. Se trata de una de las tumbas Wari intactas. El individuo principal correspondía a una niña fardo ostentaba una falsa cabeza de madera que es la que le da el nombre a este entierro. Se trata de una niña de elite enterrada junto a otros niños y un individuo adulto, probablemente algún allegado o encargado de ellos.

Las Maestras tejedoras. Dos personajes femeninos en cuya tumba se descubrió una enorme cantidad de tejidos, instrumental textil, telares a medio trabajar e hilos. La presencia de sonajas y vasos decorados con divinidades de la sierra sur con restos de brebajes lleva a pensar que realizaban ceremonias y rituales diversos enmarcados en su actividad textil.